Mujeres

Crazy Ex-Girlfriend: lo que hay tras la portada.

Amistades, autoconocimiento, salud mental, inteligencia emocional.

Gabrielle Ruiz, Rachel Blom, Rachel Grate, D. L. Chaplin, Vella Lovell en Crazy Ex-Girlfriend.

La primera vez que me llegó una recomendación de la serie Crazy Ex-Girlfriend, presté poca atención por el título y la portada de la serie. Como toma de contacto, una serie que se llama La ex-novia loca, y una imagen de mujer enfundada en vestido, daban la impresión de retratar una serie de comedia con pocas cosas nuevas que aportar.

¡Qué alegría haberme equivocado, y qué alegría aún mayor haber escuchado a mi amiga Cinzia! Ella no me la recomendó sin más, sino que me dio a entender que esta serie vestida de colores y canciones de musicales a lo Broadway tenía mucho que ofrecer. Cinzia lo decía de forma muy apasionada, y no se quedaba corta.

Voy a confesar algo: sabía que bajo esa carátula rancia iba a explotar una serie feminista, y precisamente por eso me dio pereza verla. No me falta interés por obras que me ayuden a profundizar en todo lo complejo del feminismo, pero creí que esta serie sería predecible en cuando a la lucha contra los estereotipos y el empoderamiento de la protagonista. He aquí la parte más dura de mi confesión: creí que ver otra odisea de una protagonista por el empoderamiento femenino iba a aburrirme soberanamente en este momento de mi vida. ¡Ya está dicho!

Resulta que Crazy Ex-Girlfriend no es una serie feminista, no trata del empoderamiento y ni siquiera trata de las mujeres. Mejor dicho: tiene un poco de todas esas cosas pero no es lo que la define. Cuando expone una cuestión feminista lo hace desde un punto de vista altamente complejo, cargado de claroscuros, ¡y cómico! Para muestra, la canción “Let’s Generalize About Men”:

Si trata de la mujer (en este caso la protagonista, Rebecca Bunch, y poco a poco también las que irán convirtiéndose en sus amigas), en realidad trata de la condición humana.

Rebecca Bunch es una persona complicada, con traumas del pasado, que se permite de todo excepto detenerse y conocerse a sí misma. Todas las aventuras de la serie se deben a su periplo, tratando de ocultar su malestar y sus tristezas con eventos y ocurrencias que son parches. A veces la acompañas en sus idas y venidas llevándote las manos a la cabeza, y otras veces todas nos vemos increíblemente reflejadas en ella.

La serie va ganado peso con el paso de una temporada a otra. A partir de aquí pueden aparecer spoilers:

Es precisamente cuando la serie se asienta y puede dedicarse a explorar todo lo que se nos escapaba en la primera temporada, cuando comprendemos que esta serie está hecha exclusivamente desde la subjetividad de Rebecca. Es ella la que filtra el mundo y los sucesos que nos cuenta, ¡y no se trata de cualquier filtro! Poco a poco descubrimos que Rebecca tiene un intenso pasado marcado por fuertes altibajos en su estado mental. Nos muestra, como en un parpadeo, que llegó a estar ingresada en un psiquiátrico.

¿Y por qué tardamos tanto en saber esto? ¿En comprender que estuvo medicada e ingresada? ¿En exclamar un “aaah” porque ahora todas las acciones de la protagonista encajan? Porque es la visión de Rebecca la que guía la narrativa: ella no acepta que tiene un problema pendiente consigo misma, al no aceptarlo el problema no hace más que crecer y escapar a su control.

Mientras permanece en esta actitud de negación y “supervivencia”, atajando cada problema con otro parche engañoso, Rebecca convierte la trama en toda una red de mentiras. La mentira y la manipulación son las únicas formas que conoce de relacionarse emocionalmente con los demás. ¿Veis lo seria que se pone la trama? Pues todo esto ocurre mientras la esencia cómica de cada episodio te atrapa y las revelaciones ocurren con fantásticas canciones y coreografías.

Sigue avanzando la serie, y por fin llega la claridad necesaria para lograr que nosotros (y Rebecca) veamos la salida al cúmulo de mentiras, engaños y huidas de la protagonista. Sin entrar en detalles, Rebecca logra un diagnóstico a su trastorno mental, y esta será la llave para el mejor tratamiento y la búsqueda de soluciones.

Por esto Crazy Ex-Girlfriend es tan maravillosa: el momento del diagnóstico no es un evento traumático ni catastrófico. No lo es para Rebecca ni para los espectadores. El diagnóstico supone la liberación y la llave a un camino limpio de obstáculos desconocidos. La serie ayuda a comprender que recibir un diagnóstico en cuanto a salud mental no significar ser etiquetado/a, sino comprender cuál será el mejor tratamiento en el futuro. Aquí tenéis la canción “A Diagnosis”.

Pero vamos a lo importante: ¿por qué, aunque solo habla de Rebecca y desde el prisma de Rebecca, es esta serie un tratado sobre la lucha emocional de todos y cada uno de nosotros? Porque por profunda que pueda ser nuestra tristeza ocasionalmente, por solos que nos sintamos, todo ser humano se siente triste y solo cuando se detiene y escucha. El momento estrella de la serie, y en eso coincido con Cinzia, ocurre cuando Rebecca y otros dos personajes principales (Josh y Nathaniel), están viviendo un momento terriblemente bajo de sus vidas y se ponen a cantar, cada uno en un lugar, por separado. Empieza Rebecca, cantando: ¿alguna vez te has sentido tan sola, que si cogieras el móvil no habría nadie al otro lado? Josh y Nathaniel continúan, cada uno en su espacio, desde su profunda tristeza personal. Poco a poco, todo el elenco de la serie empieza a unirse a coro, cantando aún cosas como nadie me entiende, estoy tan solo en esto…

Y de repente, todos los personajes de la serie, excepto Rebecca, se dan cuenta de que los demás cantan lo mismo. De que la tristeza o soledad que sentimos no nos hace únicos, ni nos hace especiales. Solo Rebecca, tan aislada en sí misma, tan incapaz de visualizar las emociones de los demás en su torbellino personal, permanece aislada y triste sin saludar a sus amistades.

Vivimos tiempos desafiantes y es útil encontrar refugio en buenas comedias. Si, además, afrontan temas mucho más cercanos a nuestras vidas de lo que nos pueda parecer, estas comedias ganan peso. Crazy Ex-Girlfriend es completa, deslenguada, dinámica, entretenida, diversa, reveladora. Y ojo, porque de vez en cuando, tú también sentirás como Rebecca Bunch.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *